Kalkense Meersen

No se ve ni una casa, no importa lo lejos que mires. Y tampoco ruidos molestos, solo el viento y miles de pájaros de los prados que buscan refugio lejos de la civilización. Los Kalkense Meersen forman un pedazo de valiosa naturaleza de nada menos que 950 hectáreas. Una de las últimas zonas de silencio de Flandes Oriental, surcada por hermosos y solitarios carriles bici. La calma que reina allí es gracias al Escalda, que aquí juega con la tierra como una llanura aluvial controlada. Ofrece un espectáculo magistral de viento ululante, silencio delicioso y agua creciente. El ferry que cruza el Escalda te lleva hasta allí.